Más informaciónSaliendo del hotel hacia la N-602 tomamos dirección a Oviedo. En la famosa rotonda de Soto de Barco cogemos dirección Pravia que está a unos 10 minutos. Cuando nos desviamos para entrar en la villa de Pravia después de pasar el puente sobre el Nalón, hay un pequeño polígono induestrial a mano derecha donde hay sitio para dejar el coche.
Desde aquí parte esta Senda Verde que une el núcleo de PRavia con el núcleo de Santianes a través y recorriendo la vega del Nalón por un entorno de muy alto valor paisajístico y con un sosiego sentimental envidiable, a poco más de un kilómetro cruzamos el río Arangin que una vez recorrido el valle del mismo nombre desde Malleza, se une aquí al Nalón, continuamos con nuestro Nalón por la derecha camino de Santianes, a nuestra izquierda aparece la vía del ferrocarril FEVE que aún nos recuerda que ya hace mucho tiempo que este camino de hierro transportó todo el carbón desde las cuencas mineras al carbonero puerto de San Esteban de Pravia. Avanzamos por esta vega y ribera acompañados por laureles, manzanos, kiwis, huerta y silencio. Sólo se oyen nuestros pasos.
Al cabo de tres kilómetros nos adentramos en el núcleo de Santianes donde empezamos a encontrarnos con la huella del rey Silo. Recorremos el pueblo dejando a nuestro paso un verdadero escaparate de casonas asturianas de arquitectura robusta y con nombres propios para llegar al final de esta senda ubicada en las inmediaciones de la Iglesia Palatina de Silo y Adosinda (780) donde esta se vio obligada a la vida monástica a la muerte de su esposo, según costumbre visigoda. Por esta iglesia pasó hasta el Beato de Liébana y por lo tanto merece la pena una visita calmada a la misma. Ah, en el propio núcleo de Santianes, también podemos encontrar el conocido "Rincón de las Aves". Este núcleo zoológico comenzó en 1969 con tres parejas de aves, contando en la actualidad con más de doscientas especies de aves y otras tantas de plantas, árboles y arbustos, debidamente identificadas.